A lo largo de los años de escritura filosófica que marcan la vida de Theodor Adorno, se deja ver una reflexión cuidadosa acerca de la situación aporética en la que se encuentra la idea de igualdad en las democracias modernas. Luego de Auschwitz, ya no sería posible entender el conflicto entre el principio igualitario, fundante de los órdenes jurídico-políticos, y el principio del reconocimiento de la diferencia en los mismos términos en los que los pensó el liberalismo clásico. En esta ocasión buscamos seguir el recorrido de estas reflexiones sobre los problemas de filosofía moral y política a partir de su dialéctica negativa.