El objetivo de este artículo es reflexionar sobre los dilemas de la memoria suscitados por los terrorismos de Estado de Sudáfrica y Argentina. A ello nos incita la traducción reciente al castellano del libro País de mi calavera de la sudafricana Antjie Krog, donde se reelabora, en una fusión de géneros discursivos, la cobertura periodística realizada durante los dos años de funcionamiento de la Comisión por la verdad y la reconciliación (CVR) activa en ese país entre 1994-1996. Bajo la luz de este texto adquieren nuevas tonalidades los debates en torno a la justicia, los juicios, la verdad y la responsabilidad, que tuvieron y tienen lugar en la Argentina desde la última dictadura militar. En este marco se propone transitar las formas bajo las cuales se “elabora el duelo”, se narra el horror y se dispone a la escucha de experiencias traumáticas en sociedades atravesadas por la violencia y el terrorismo de Estado.