En el presente artículo se emprende una lectura del libro “Marxismo tardío. Adorno y la persistencia de la dialéctica”, de Fredric Jameson, poniendo el énfasis, por una parte, en la peculiar comprensión adorniana de la dialéctica, y, por otra, en las posibles continuidades entre positivismo y posmodernismo como ideologías del capitalismo tardío. El positivismo -escribe Jameson- constituye una obsesiva preocupación de los textos de Adorno, que diagnostican una y otra vez la presencia del capitalismo tardío como una totalidad dentro de las formas mismas de nuestros conceptos. Pero ¿cuál es la actualidad de la crítica del positivismo en una época donde una fluida multiplicidad parece haber dejado atrás al culto del hecho y a las antiguas estructuras burocratizadas de la ciencia? Como sucede en el caso de la misma dialéctica, antes que reclamar pronta respuesta, la pregunta por la actualidad de la crítica del positivismo planteada por Jameson, constituye más bien una invitación a la reinterrogación de estas categorías, que nos siguen acosando.