La filosofía de Spinoza enfrenta a la teoría de la democracia contemporánea con una doble paradoja. Por un lado, no se puede dejar de reconocer que Spinoza fue tal vez uno de los pocos filósofos de la modernidad política que realizó una defensa sistemática de la democracia, asociada a su crítica de la trascendencia metafísico-teológica y de la moralización de la vida política. Sin embargo, su obra suele ser reiteradamente omitida por las genealogías dominantes de la teoría democrática, incluidas aquellas que provienen de la tradición crítica. En el presente trabajo quisiéramos plantear cuales son a nuestro entender las causas de esta omisión y desarrollar los interrogantes y las potencialidades de su obra para el pensamiento contemporáneo de la democracia.